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Fundación Rodríguez-Acosta

Colección museística

Pintura

VISIÓN CÓSMICA DE AVALOKITESVARA

Pintura, gouache sobre algodón. Thangka.

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Cronología

Siglos XVII al XIX.

TÍBET, (CHINA).

Descripción y bibliografía

Thangka dedicado a Avalokitesvara, el bodhisattva de la compasión, que aparece de pie en su visión cósmica sobre una flor de loto, rodeado por diferentes figuras de budas y divinidades protectoras.

Avalokitesvara aparece aquí representado en toda su compasión reflejada en su multiplicidad de brazos como alusión al deseo de ayudar y de cabezas que indica que todo lo conoce y todo lo ve. Relacionado con la multiplicidad de rostros existe una tradición que explica esta representación a partir de la visión que tuvo Avalokitesvara del mundo y sus tristezas. Tras ello se le rompió la cabeza y Amitabha formó a partir de sus pedazos, nuevas cabezas. Con ellas quiere simbolizar que conoce los diez estadios del bodhisattva, representando con cada una de ellas una actitud y un estadio concreto. Tres de ellas simbolizando la capacidad de amar, tres la de pacificar y cuatro muestran la ferocidad. Coronando todas ellas una cabeza de menor tamaño alude a Amitabha, mostrando de este modo que Avalokitesvara posee el carácter de Buda, y que en él se personifica la compasión de los budas. Esta advocación de Avalokitesvara, se conoce con el nombre de Ekâdaçamuka “aquel que tiene once rostros”. El cuerpo está pintado de blanco, y cubierto por un dhoti en su mitad inferior y un chal que cubre los hombros.  Sin embargo los once rostros del bodhisattva presenta una combinación triple por pisos de verde, blanco, rojo, alternando la posición de los colores en cada uno de los niveles. Todos ellos aparecen tocados con una diadema principesca, atuendo que se repite en los brazaletes de sus muñecas y en los collares que le cubren el pecho.

Con sus ocho brazos realiza diferentes gestos y sostiene variados atributos. Así, con dos de sus brazos realiza el gesto añali-mudra, o gesto de ofrenda, con las manos junto a su pecho sujeta la perla de la sabiduría y mirándose las palmas. En su lado derecho, sostiene en el antebrazo central, la rueda de la doctrina , mientras que en el superior un rosario  para recitar el mantra om mani padme hum. El cuarto muestra su mano en dirección hacia la tierra realiza diferentes gestos simbólicos. En su brazo central izquierdo sostiene un arco símbolo de meditación y sabiduría, en el superior  una flor de loto y en el inferior un pequeño búcaro que contiene el elixir de la inmortalidad.

En la parte superior del Thangka se sitúan seis figuras sedentes sobre un trono en forma de flor de loto, aureolas, y realizando diferentes gestos con las manos. Todos ellos son representaciones de Buda en diferentes actitudes, colores corporales y advocaciones. En la línea superior y de izquierda a derecha, se aprecia una figura pintada de azul oscuro, realizando con las manos la bhûmisparça-mudra, mediante la que pone a la tierra por testigo de su iluminación. La figura central, de color naranja, se representa en meditación a través del gesto dhyânamudra de sus manos apoyadas en el regazo con las palmas hacia arriba y una sobre otra. A su izquierda un tercer Buda repite el gesto de bhûmisparça-mudra. Su cuerpo presenta un color ocre y al igual que el del extremo izquierdo la aureola exterior se ha remarcado con una cenefa de nubes rosas y blancas.

Bajo ellos aparecen otras dos figuras de Buda, siguiendo el mismo esquema pero variando los gestos de las manos y el color de sus cuerpos. A la izquierda, un Buda de color blanco, gira sus manos haciendo girar la rueda de la ley en dharmaçakra-mudrâ  o vitarka (comprobar), mientras que a su derecha, y pintado el cuerpo de color ocre, con la mano derecha y mostrando la palma nos dice “no temáis” (abhaya-mudrâ).

A los pies de Avalokitesvara, y flanqueando su figura, dos guardianes protectores o dharmapalas de pie sobre una flor de loto y rodeados de fuego. En el plano inferior tres imágenes sedentes de bodhisattvas advocaciones del propio Avalokitesvara. Asía las dos figuras de los extremos le representan como Padmapani, el “señor de la flor de loto”, sosteniendo en su mano izquierda la flor de loto. / Extraído de: Isabel CERVERA FERNÁNDEZ: Fundación Rodríguez-Acosta. Colección de Arte Asiático. Granada, 2002.

Bibliografía: RHIE, M.; THURMANN, R.: Wisdom and Compassion. The Sacred Art of Tibet. Nueva York, 1992, p. 143.